Marta y yo nos reunimos tras dejar atrás el restaurante donde habíamos quedado para comer. Tras una breve parada continúo el camino y llego al Gorg Blau, donde aprovecho para refrescarme y proseguir mi camino.
Todo era perfecto y maravilloso hasta que me salí de la ruta. Camino muy difícil ya que era de senderismo. Las vistas preciosas, fantásticas, maravillosas. Pero todo conlleva un precio: Una hora descendiendo con la bicicleta a cuestas. Ahora entiendo por qué los montañeros nunca van en bicicleta jejeje...
Otra de las maravillosas vistas de la isla, el mar azul. Y al otro lado sé que estás tú... jejeje...
Bien merecida recompensa después de tan sostenido esfuerzo!!!
Ya en Port de Sóller y después de 6 horas de pedaleo activo, acogedora bienvenida y clara fresquita.
Aquí Marta!!!!
He pasado el día esquivando ciclistas. Ojú la de hombres y mujeres que pedalean por aquí. Ciertamente me causa admiración y cierta envidia.
Ya al llegar a Port de Sóller me he podido relajar. Aquí os dejo algunas fotos. Observad los patos en el mar!!!































